Qué es un test de usuario y por qué tu producto digital necesita uno.

Alguna vez te has preguntado ¿Por qué, si tienes un producto digital bien diseñado, que refleja tu imagen de marca de forma impecable, que cubre todos los puntos importantes de tu negocio y brinda información relevante, tiene una alta tasa de rebote?, ¿Por qué no consigues generar los leads que necesitas si tienes un formulario de registro más que aceptable?, ¿Por qué, si tienes una serie de herramientas web que hacen mucho más fácil la vida de tus clientes, pocos las usan?

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La respuesta es que en realidad no importa cuánto hayas estudiado la audiencia, cuántos benchmarks hayas realizado para analizar los productos exitosos dentro del nicho de mercado, o cuánta experiencia haya tenido tu equipo de diseño y desarrollo en el mismo… el usuario SIEMPRE te sorprende.

Porque ésta es la era en la que el usuario es quien tiene el poder, la última palabra. Es el usuario el que decide cómo navegar, no al revés. Si un producto, sea cual sea, no es lo suficientemente intuitivo y se adapta a la forma de pensar de los usuarios, se desecha. Esto confirma que estamos en un momento, en el que no debemos seguir dándonos el lujo de tener sitios y aplicaciones, que nos son sometidos a test de usuarios.

Los test de usuario son pruebas que se realizan con un grupo de personas pertenecientes al público objetivo de una aplicación o sitio web, con el fin de encontrar debilidades, problemas y oportunidades de mejora del producto, preferiblemente antes de ser lanzado. Éstas, son de vital importancia dentro del proceso de diseño centrado en el usuario y pueden realizarse en todas las etapas del mismo.

Dentro del proceso de definición:

  • Test sobre wireframes para encontrar insights tanto de la utilidad, como de la claridad del producto para los usuarios.
  • ¿Entiende el usuario para qué le sirve este producto?, ¿Son claras las primeras opciones de pantalla?, ¿Encuentra el usuario con facilidad las opciones principales?
  • Los test en esta primera etapa, sirven para afinar el diseño de la herramienta o producto, ahorrando costos de reprocesos en las etapas posteriores.

 

En la etapa de diseño:

Una vez teniendo los wireframes definidos, se hace el diseño de la interfaz gráfica del producto, y se testean (en un prototipo funcional o no funcional) los procesos y páginas más relevantes del mismo.

En esta etapa se evalúa no solo el posicionamiento de elementos clave dentro de la pantalla, sino también claridad de contenidos, longitud de procesos, percepción y elementos de diseño como colores, tamaño de fuente, y demás.

 

Cuando el producto web ya está en desarrollo:

Se testean secciones y procesos clave, donde el funcionamiento hace una gran diferencia en la experiencia del usuario, tales como: formularios de contacto, mensajes de error o éxito de diferentes tareas, tiempo de carga, ventanas emergentes, y demás situaciones que podrían poner en jaque la navegación y consecución de objetivos.

 

Después del lanzamiento (Mantenimiento)

El proceso de testing no debe parar cuando se lanza el producto. Este se debe llevar a cabo de forma constante, para identificar problemas y oportunidades de mejora que solo se detectan con el tiempo y el uso cotidiano de las herramientas.

Es un proceso de evaluación que debe mirarse en conjunto con otros indicadores de desempeño y analítica que permitan hacer un mejoramiento continuo de los productos digitales.

Compañías como Facebook, Amazon y Google, realizan este tipo de test constantemente dentro de sus plataformas, ofreciendo a los usuarios cada vez una mejor experiencia, aprendiendo de sus hábitos de navegación, consumo de contenidos y performance en general.

Todo esto para lograr tener un producto exitoso, que le permita a las empresas alcanzar los objetivos de relacionamiento y conversión planteados para sus clientes y usuarios finales, brindando una experiencia de usuario satisfactoria.

Y tu, ¿Ya sabes qué piensan los usuarios de tu sitio, app o producto digital?

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